SOLDADURA LÁSER

Muchos procesos de producción actuales no serían posibles sin las ventajas de la soldadura láser.

Por ejemplo, chapas de diversos espesores y calidades se unen para convertirse en piezas embutidas del automóvil (tailored blanks) y la soldadura por resistencia se sustituye por cordones de soldadura láser.

Además de la industria del automóvil, esta técnica se ha extendido a muchos otros sectores como la joyería, fabricación de dispositivos médicos, reparación de moldes o industria del plástico. Los aceros y el aluminio son materiales clásicos para la soldadura láser. Aunque todos los materiales soldables por tecnologías convencionales también se pueden soldar por láser, a menudo a velocidades y calidades mayores que los obtenidos por los procesos tradicionales.

Comparado con los métodos tradicionales de soldadura, la soldadura por láser ofrece diversas ventajas:

  • Sin consumible de desgaste, procesamiento sin contacto.
  • Permite soldar materiales diferentes y distintos espesores.
  • Fácilmente automatizable.
  • Alta flexibilidad en términos de proceso y de geometría.
  • Velocidad de soldadura alta.
  • Cordones de soldadura muy resistentes y estéticos.
  • Baja influencia térmica sobre el material.
  • Alta fiabilidad con la máxima flexibilidad.
  • Permite trabajar simultáneamente en varias estaciones de trabajo mediante desviadores o divisores de haz.